IV Domingo de Adviento

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL
7,1-5. 8b-12. 4a.16

Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán:
-- Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda.
Natán respondió al rey:
-- Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo.
Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor:
-- Ve y dile a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra. Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, te haré grande y te daré una dinastía. Y, cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré el trono de su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."

SALMO RESPONSORIAL


SALMO 88
R.- CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad."
R.-

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades."
R.-

Él me invocará: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable
. R.-

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS
16,25-27

Hermanos:
Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús --revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en la Sagrada Escritura, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe--, al Dios, único sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

ALELUYA
Lc 1, 38
Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
1, 26- 38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo:
-- Alégrate, llena de gracias, el Señor esta contigo.
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
-- No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
Y María dijo al ángel:
-- ¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?
El ángel le contestó:
-- El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.
María contestó:
-- Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.
Y la dejó el ángel.

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO B.

   “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. (Lc. 1, 26-38).

     Estas palabras, están destinadas a toda la Humanidad representada en María. Estas palabras son también para nosotros, hoy: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo…”  Este saludo del Ángel es también para todos nosotros a las puertas de la Navidad.
     Comienza el evangelio diciendo: El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea” El ángel significa la proximidad de Dios en nuestra vida…
Alégrate, llena de gracia.”  Alégrate es la primera palabra de Dios a toda criatura. En medio de estos tiempos que a nosotros nos parecen de incertidumbre y oscuridad, llenos de dificultades, lo primero que sorprendentemente se nos pide es no perder la alegría. Sin alegría la vida se hace difícil y dura. No es una alegría engañosa, es una alegría fundada en la certeza del amor de Dios, de sentirnos amados por Dios.

     “El Señor está contigo”. Es la experiencia fundamental de la vida humana. “El Señor está contigo”, no está lejos, ha entrado en nuestra casa, en nuestra intimidad, no nos abandona ni nos abandonará nunca. Para cada uno/a son estas palabras del ángel: “el Señor está contigo. No estás solo/a… Alguien nos acompaña. Dios nos acompaña, nos defiende y quiere siempre nuestro bien. Dentro de cada uno, en lo más profundo de nuestro ser,  hay una Presencia que nos acompaña siempre. No vivimos solos, perdidos en el mundo, abandonados a nuestras fuerzas. Este es el secreto de la Navidad que vamos a celebrar: Que Dios esta con nosotros y podemos vivir con esperanza

     “Ella se turbó ante estas palabras”. Realmente fueron un choc para María estas palabras, quedó impactada, desconcertada a nivel de cabeza…son demasiadas impresiones para una muchacha joven. Se siente perpleja y asombrada. 

       Por eso el ángel le dice: “no temas, María”. No tengas miedo: son muchos los miedos que pueden despertarse en nosotros. Miedo al futuro, miedo a la enfermedad, miedo a no ser amado, miedo a la soledad y el miedo a la muerte. El miedo ahoga la vida, paraliza nuestras fuerzas, nos impide caminar. Lo que necesitamos es confianza, seguridad y luz para caminar. Llama la atención que el ángel la llame por su nombre: María. “no temas, María”. El nombre tiene una importancia particular en la cultura bíblica, es la expresión del amor. Dios nos conoce a cada uno de nosotros personalmente. Dios nos ama como únicos… Sólo Dios puede amarnos así. Y siempre que Dios irrumpe en nuestra vida nos llama por nuestro nombre, nos ama y nos dice: “no temas”. El nos libera de nuestros miedos y despierta en nosotros la confianza ¿cómo podemos vivir de una manera más positiva y esperanzada?.

       “Has encontrado gracia”. No solo María, también nosotros podemos decir que hemos encontrado gracia; todos vivimos y morimos sostenidos por la gracia y el amor de Dios. La fe en Dios no es una receta para resolver los problemas diarios. Pero todo es diferente cuando uno vive buscando en Dios la luz y la fuerza para avanzar.

        Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo”…La aparición del ángel en nuestra  vida nos comunica el mensaje de nuestra vocación, de que nuestra vida tiene un sentido, de que hay esperanza para todos.
           María se siente conturbada ante la sorpresa de que Dios se haya dirigido a Ella ..; por eso pregunta: “¿Cómo será eso ,pues no conozco varón?”. Es a través de María, una mujer sencilla, como Dios se introduce en la Historia, Dios rompe con la supremacía del varón que aparecía siempre como signo de privilegio de Dios. 
Al preguntar María: ¿cómo será eso?, expresa su dificultad ante Dios.: “no conozco varón”... “el Espíritu Santo vendrá sobre ti”. Nosotros, (como María), también nos preguntamos a veces: ¿cómo puede ser eso?, ¿es posible comenzar una vida nueva?, ¿podremos superar nuestras tendencias negativas y abrirnos a la ternura y a los deseos de Infinito que llevamos dentro?.

           Una vez más, la respuesta siempre es sencilla: Dios se encargará de todo: “el Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra”. El Espíritu, es decir, la fuerza de Dios, actuará en tu seno virginal. Lo imposible se hará posible. Esa fuerza es como una nube (la nube era el signo  de la presencia de Dios sobre el pueblo). Nosotros también necesitamos recordar que el Espíritu nos cubre como una nube con su sombra. Su Presencia está en nuestra vida. Necesitamos renovar nuestra confianza.

            María responde: “Aquí está la esclava del Señor,  hágase en mí según tu palabra. María comienza diciendo: “Aquí estoy”. Ella responde libremente: aquí estoy.
María da un a Dios. Esa actitud de María, de total disponibilidad y confianza, es la que Dios nos invita a vivir en estos días previos a la Navidad.

            Que en este domingo, podamos renovar nuestro a Dios como María: “Hágase en mí según tu palabra”. Renovar nuestro radical a la Vida que Dios nos ofrece hoy. Esta actitud de disponibilidad total puede ser nuestra mejor preparación para celebrar esta Navidad. Llega la Navidad. ¿Por que no despertar en nosotros, en estos días, la confianza en Dios y la alegría de sabernos acogidos por El? ¿Por que no liberarnos de nuestros miedos y angustias y mirar la vida desde una confianza radical en un Dios tan cercano?. ¿Por qué no estrechar nuestros lazos de amistad y de apoyo en estos tiempos tan difíciles que vivimos?

             Que sea una Navidad llena de esperanza para todos en la que brille la justicia y la paz para el mundo. 

              Hoy podemos decirle: “Te necesitamos. Venimos cansados de ir por tantos caminos de la vida. No hemos encontrado la verdadera paz lejos de Ti.” Nos ponemos ante Ti para pedirte esa paz que no hemos encontrado y que Tu nos traes con tu Nacimiento.

                                                                                           Benjamín García Soriano
                                                                              
                                                                                


CICLO "A"