ADVIENTO: TIEMPO DE ESPERA

El ADVIENTO es tiempo para preparar la venida del SEÑOR, la llegada de nuestro Dios que quiso compartir nuestra vida, poniendo su morada entre nosotros (Jn 1,14). Adviento es tiempo para vivir la esperanza que genera esta venida, este Advenimiento. Adviento es tiempo para sacudirnos todo aquello que sofoca esta esperanza en nuestras vidas. Como nos recuerda el jesuita francés Teilhard de Chardin, hay que reanimar la llama de la esperanza:
«Un día -nos lo comunica el Evangelio- la tensión lentamente acumulada entre la humanidad y Dios, alcanzará los límites fijados por las posibilidades del mundo.
Entonces será el fin. Como un relámpago que partiera de un polo a otro polo, la presencia de Cristo, silenciosamente acrecentada en las cosas, se revelará bruscamente… Como el rayo, como un incendio, como un diluvio, la atracción del Hijo del hombre aprehenderá, para reunirlos o someterlos a su cuerpo, todos los elementos arremolinados del universo.
Vano sería especular, nos advierte el Evangelio, acerca de la hora y las modalidades de este acontecimiento formidable. Pero debemos esperarlo.
La espera, la espera ansiosa, colectiva y operante de un fin del mundo, es decir, de una salida para el mundo, es la función cristiana por excelencia y tal vez el rasgo más distintivo de nuestra religión.
Cristianos, encargados tras de Israel de conservar siempre viva sobre la tierra la llama del deseo, tan sólo veinte siglos después de la Ascensión, ¿qué hemos hecho de la espera?... Seguimos diciendo que velamos en expectación del Señor. Pero en realidad, si queremos ser sinceros, hemos de confesar que ya no esperamos nada.
Hay que reanimar la llama a cualquier precio. A toda costa hay querenovar en nosotros el deseo y la esperanza del gran Advenimiento».

Teilhard de Chardin

Os proponemos rezar con las lecturas de cada domingo de Adviento, en las cuales aparecen distintos aspectos de la esperanza cristiana. Estas lecturas son las siguientes:

Domingo 1° Adviento, Ciclo A, 2 de Diciembre de 2007
Isaías 2,1-5: Él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas.
Salmo 121: Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”.
Romanos 13, 11-14a: Daos cuenta del momento que vivís...nuestra salvación está más
cerca
.
Mateo 24, 37-44: Estad también vosotros preparados.

Domingo 2° Adviento, Ciclo A, 9 de Diciembre de 2007
Isaías 11, 1-10: Sobre él se posará el espíritu del Señor.
Salmo 71: Que en su día florezca la justicia, y la paz abunde eternamente.
Romanos 15, 4-9: Acogeos mutuamente como Cristo os acogió para gloria de Dios.
Mateo 3, 1-12: Preparad el camino del Señor.

Domingo 3° Adviento, Ciclo A, 16 de Diciembre de 2007
Is 35,1-6.10: Ellos verán la gloria de Dios.
Salmo 145: El Señor reina eternamente.
Santiago 5, 7-10: Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor.
Mateo 11, 2-11: ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

Domingo 4° Adviento, Ciclo A, 23 de Diciembre de 2007
Isaías 7, 10-14: La virgen está en cinta y dará a luz un hijo
Salmo 23: Va a entrar el Señor
Romanos 1, 1-7: Constituido por el Espíritu Santo, Hijo de Dios.
Mateo 1, 18-24: Le pondrá por nombre Emmanuel (que significa: “Dios-con-nosotros”).

Un modo de rezar estos textos puede ser este:
1. Comienza guardando silencio en tu interior
2. Cae en la cuenta de que te vas a dirigir a Dios.
3. Cae en la cuenta de la presencia de Dios en tu vida y en este instante.
4. Pide al Señor que Él sea el que te inspire mediante la acción su Espíritu.
5. Lee detenidamente el texto que vas a meditar y deja que el Señor hable al corazón.
6. Pide al Señor que genere en ti la actitud de espera con la que vivir el Adviento.
7. Da gracias al Señor al final de la oración.
CICLO "A"